
Artículo de investigación:
Relaciones Públicas de Atracción (RPA)
Las Relaciones Públicas de Atracción (RPA) son una forma diferente de concebir la relación entre las organizaciones y sus públicos.
Esta distinción es fundamental: mientras que el marketing de atracción procura, principalmente, despertar el interés de potenciales clientes y facilitar su acercamiento a una marca, las Relaciones Públicas de Atracción pueden proponerse un objetivo más amplio: lograr que las personas encuentren razones genuinas para acercarse a una organización, identificarse con sus propósitos, participar de sus iniciativas y desear formar parte de sus proyectos.
El agotamiento relativo de la lógica comunicacional del impacto
Durante buena parte de su evolución histórica, la comunicación organizacional se ha desarrollado en un contexto en el que captar la atención constituía uno de los principales desafíos estratégicos. En un escenario caracterizado por una oferta relativamente limitada de canales, las organizaciones procuraban alcanzar a sus públicos mediante la reiteración de mensajes, la amplificación de su presencia y la ocupación de espacios de visibilidad.
Esta lógica se expresó, especialmente, a través de las acciones de tipo “push”: la organización produce un mensaje y lo impulsa hacia sus destinatarios, procurando que estos lo reciban, lo recuerden y, eventualmente, actúen en consecuencia.
La publicidad tradicional, las campañas de comunicación basadas en la repetición, los mensajes promocionales masivos y ciertas prácticas de difusión institucional responden, con diferentes grados de sofisticación, a esta orientación.
No sería correcto afirmar que toda comunicación “push” resulta ineficaz o que ha perdido su utilidad. Las organizaciones siguen necesitando informar, anunciar, convocar y hacer visibles sus iniciativas. El problema aparece cuando la interrupción, la reiteración y la búsqueda de exposición se convierten en la estrategia predominante.
En un ecosistema comunicacional saturado, donde múltiples organizaciones compiten simultáneamente por un recurso escaso —la atención de las personas—, aumentar el volumen de mensajes no garantiza aumentar el interés, la confianza ni la predisposición a establecer un vínculo.
Incluso puede ocurrir lo contrario: la insistencia comunicacional puede generar indiferencia, rechazo o fatiga.
La cuestión estratégica, por lo tanto, deja de ser exclusivamente cómo llegar a los públicos y comienza a ser otra, más profunda:
¿Qué debe hacer una organización para convertir una propuesta para que sus públicos quieran conocer, explorar, recomendar y, eventualmente, integrar a sus propias experiencias y proyectos?
Esta pregunta constituye el punto de partida de las Relaciones Públicas de Atracción.
De la comunicación que irrumpe a la comunicación que convoca
La distinción entre “push” y “pull” ofrece una primera aproximación para comprender el cambio de paradigma.
Lógica PUSH
La organización procura alcanzar al público.
- El mensaje es el principal vehículo de llegada.
- La organización decide qué comunicar, cuándo y con qué frecuencia.
- La exposición y el alcance suelen ocupar un lugar central.
- Se procura provocar una respuesta mediante el estímulo comunicacional.
Lógica PULL
La organización genera motivos para que el público se acerque.
- Las acciones y experiencias se convierten en fuentes de interés.
- La propuesta de valor institucional precede al mensaje promocional.
- Las personas encuentran razones para buscar información y participar.
- El vínculo se desarrolla mediante la interacción, la experiencia y la confianza.
En las Relaciones Públicas de Atracción, el centro de gravedad se desplaza desde la emisión del mensaje hacia la capacidad de la organización de producir hechos, experiencias, conocimientos, espacios de participación e iniciativas que susciten interés genuino.
La comunicación no desaparece. Cambia su función.
Deja de ser, principalmente, el instrumento mediante el cual se intenta convencer al público de que una organización es relevante, para convertirse en el proceso que permite descubrir, comprender, experimentar y compartir la relevancia que esa organización construye mediante sus acciones.
En otras palabras, la organización no se limita a decir que merece la atención de sus públicos: genera las condiciones para que estos encuentren razones propias para prestársela.
Esta idea introduce una diferencia importante respecto de la comunicación institucional convencional. El protagonismo ya no reside exclusivamente en lo que la organización afirma sobre sí misma, sino también en aquello que hace, en las experiencias que posibilita y en las oportunidades que ofrece a los demás para involucrarse.
¿Qué entendemos por Relaciones Públicas de Atracción?
Propongo la siguiente definición conceptual:
Las Relaciones Públicas de Atracción constituyen un enfoque estratégico de gestión de los vínculos entre una organización y sus públicos, orientado a generar condiciones de interés, confianza, identificación y participación mediante acciones, experiencias, conocimientos e iniciativas de valor que motiven a las personas a acercarse voluntariamente a la organización, involucrarse en sus procesos y contribuir al desarrollo de propósitos compartidos.
Su principio rector consiste en sustituir la dependencia de la presión comunicacional por la capacidad de convocatoria que surge de la coherencia entre lo que una organización propone, lo que efectivamente hace y las oportunidades de participación que ofrece.
Esta definición contiene seis componentes que considero centrales.
1. Generación de valor antes que demanda de atención. La organización procura producir algo que resulte relevante para sus públicos antes de reclamarles tiempo, interés o adhesión.
2. Atracción basada en hechos. La capacidad de convocar no depende únicamente de una narrativa persuasiva, sino de proyectos, comportamientos, servicios, conocimientos, experiencias y compromisos verificables.
3. Interés voluntario. El acercamiento se produce porque las personas identifican una razón propia para vincularse, y no solamente porque han sido expuestas reiteradamente a un mensaje.
4. Participación progresiva. El público puede pasar de conocer una iniciativa a explorarla, dialogar, colaborar y asumir un papel activo en su desarrollo.
5. Construcción de relaciones. El propósito no se agota en una acción puntual. Se busca establecer vínculos sostenibles, basados en la confianza, el reconocimiento mutuo y la continuidad de las interacciones.
6. Co-creación de valor. La organización reconoce que sus públicos no son receptores pasivos, sino actores capaces de aportar conocimientos, recursos, perspectivas, legitimidad y nuevas posibilidades de desarrollo.
Este último punto es particularmente importante para diferenciar las RPA de una mera estrategia de captación. Una persona puede sentirse atraída por una institución y, sin embargo, no encontrar oportunidades reales para participar en ella. En ese caso existe interés, pero todavía no necesariamente un vínculo significativo.
La atracción constituye el comienzo de un proceso relacional; no su resultado
Los fundamentos teóricos que sustentan la propuesta
La idea de las Relaciones Públicas de Atracción no surge en un vacío conceptual. Puede articularse con diferentes tradiciones teóricas que, desde perspectivas complementarias, permiten explicar por qué una organización puede convertirse en un espacio de interés y participación para sus públicos.
El marketing de atracción y la lógica inbound
El inbound marketing, asociado a autores como Brian Halligan y Dharmesh Shah, propone generar contenidos y experiencias útiles para que las personas encuentren a una organización a partir de sus intereses y necesidades, en lugar de depender exclusivamente de la interrupción publicitaria.
Este enfoque constituye un antecedente metodológico directo de las RPA. Sin embargo, la adaptación al campo de las Relaciones Públicas requiere ampliar el propósito de la atracción.
En marketing, el proceso suele orientarse hacia la captación, conversión y fidelización de clientes. En Relaciones Públicas, la atracción puede dirigirse a una diversidad de públicos: colaboradores, comunidades, periodistas, universidades, organismos públicos, inversores, asociaciones profesionales, proveedores y otros actores relevantes.
Por eso, el resultado esperado no debe reducirse a una conversión comercial. Puede expresarse en una alianza institucional, la incorporación de voluntarios, la participación en un proyecto, la colaboración científica, la recomendación espontánea, la adhesión a una causa o la construcción de una relación de confianza.
La investigación de Emmanuel Alemán Ariza (2023), dedicada específicamente al inbound marketing como herramienta estratégica en las Relaciones Públicas, ofrece un antecedente académico en español para estudiar esta convergencia.
La teoría dialógica de las Relaciones Públicas
Kent y Taylor (2002) desarrollan una aproximación dialógica que coloca el diálogo y la construcción de relaciones en el centro de la comunicación entre organizaciones y públicos.
Esta perspectiva aporta un fundamento esencial para mi propuesta: atraer no significa simplemente despertar el interés de las personas mediante estímulos atractivos. Significa también ofrecer condiciones para que ese interés se transforme en interacción, escucha y reconocimiento recíproco.
Una organización que convoca a sus públicos, pero no escucha sus opiniones, no admite cuestionamientos o no permite influir en sus decisiones, puede lograr visibilidad sin construir auténtico diálogo.
Las RPA, por lo tanto, deberían asumir cinco compromisos:
- Facilitar el acceso a la organización y a sus iniciativas.
- Promover espacios de intercambio genuino.
- Reconocer la autonomía y la voz de los públicos.
- Incorporar aprendizajes surgidos de las interacciones.
- Sostener la relación más allá de la acción inicial de convocatoria.
El diálogo, en consecuencia, no es solamente un recurso para mejorar la atracción. Es uno de los criterios que permiten determinar si la atracción se desarrolla de manera coherente con los principios de las Relaciones Públicas.
La gestión de las relaciones organización-públicos
La perspectiva de la gestión de las relaciones, desarrollada por autores como John A. Ledingham, contribuye a desplazar la mirada desde las actividades comunicacionales aisladas hacia la calidad y evolución de los vínculos entre las organizaciones y sus públicos.
Desde este enfoque, la eficacia de las Relaciones Públicas no puede evaluarse exclusivamente por la cantidad de mensajes difundidos, las apariciones en medios o el alcance de una campaña. También debe considerar los resultados relacionales: confianza, compromiso, satisfacción, comprensión mutua y disposición a mantener el vínculo.
Las RPA encuentran aquí un fundamento disciplinar decisivo. La atracción no es un fin autónomo, sino una estrategia para iniciar o fortalecer relaciones que resulten valiosas para las partes.
Macnamara y sus colaboradores también han contribuido a profundizar el análisis de las relaciones comunicativas entre organizaciones y stakeholders en el entorno digital, señalando la importancia de examinar las relaciones más allá de una orientación meramente transaccional.
La comunicación centrada en los públicos y sus intereses
Las investigaciones sobre públicos, stakeholders y comunidades de interés permiten incorporar una cuarta dimensión: no existe una única propuesta de atracción válida para todos los actores.
Las personas se aproximan a las organizaciones por razones diferentes. Algunas buscan conocimiento; otras, pertenencia, oportunidades profesionales, soluciones concretas, reconocimiento, participación cívica o la posibilidad de contribuir a una causa.
Por ello, las RPA requieren conocer las expectativas, motivaciones y circunstancias de cada público, sin convertir esa comprensión en una práctica de manipulación.
Stürmer, Pinheiro y sus colaboradores han abordado la relación entre públicos de interés, personas organizacionales e inbound marketing, proporcionando otro antecedente útil para pensar estrategias de atracción diferenciadas.
En síntesis, estos antecedentes convergen en una idea: la organización no puede diseñar una estrategia de atracción eficaz sin comprender qué hace que su propuesta sea significativa para las personas a las que desea vincularse.
La unidad estratégica de las RPA: la acción convocante
Considero que uno de los aportes más interesantes del planteo consiste en otorgarle a la acción institucional un lugar central.
En un modelo tradicional, una organización puede organizar un evento, desarrollar un programa, lanzar una iniciativa o establecer una alianza y, posteriormente, elaborar una campaña para comunicarlo.
En el modelo de Relaciones Públicas de Atracción, el razonamiento se invierte parcialmente: desde el diseño de la iniciativa se procura identificar qué valor puede ofrecer, qué intereses compartidos puede activar, qué experiencias puede generar y qué oportunidades de participación puede habilitar.
La pregunta deja de ser solamente «cómo comunicamos esta actividad» para incorporar otra anterior: «qué podemos hacer que merezca ser conocido y en lo que otros deseen participar».
La acción convocante es, entonces, una iniciativa institucional que reúne cuatro condiciones:
- Relevancia: responde a una necesidad, un interés, una aspiración o una problemática significativa para uno o más públicos.
- Credibilidad: puede sostenerse en hechos, capacidades, compromisos y resultados verificables.
- Capacidad experiencial: permite que las personas conozcan, experimenten o comprendan directamente la propuesta de valor.
- Apertura participativa: ofrece oportunidades concretas para que los interesados se involucren, colaboren o contribuyan.
Por ejemplo, una universidad que desea vincularse con el sector productivo puede invertir en una campaña que anuncie su compromiso con la innovación. Pero también puede crear un laboratorio abierto donde empresas, investigadores y estudiantes desarrollen soluciones a problemas reales.
La segunda iniciativa posee una capacidad potencial de atracción distinta: no se limita a proclamar una identidad innovadora, sino que ofrece una experiencia mediante la cual esa identidad puede ser conocida, evaluada y compartida.
La comunicación de la iniciativa seguirá siendo necesaria. Sin embargo, ahora funciona como facilitadora del encuentro entre la propuesta institucional y las personas que pueden encontrar valor en ella.
Esta lógica también se relaciona con la distinción contemporánea entre storytelling, storydoing y storybeing: narrar lo que una organización representa, actuar de manera coherente con esa narrativa y sostener esos valores en su comportamiento cotidiano. En las RPA, la atracción pierde consistencia cuando el relato promete una experiencia que la organización no puede ofrecer.
El proceso estratégico de las Relaciones Públicas de Atracción
Para convertir esta concepción en un modelo aplicable, propongo organizar las RPA en seis etapas. Esta secuencia constituye una propuesta metodológica propia para desarrollar el concepto, no un modelo ya validado empíricamente.
1. Comprensión de los públicos
Identificar necesidades, expectativas, intereses, tensiones, aspiraciones y posibles ámbitos de convergencia entre la organización y sus públicos.
Pregunta rectora: ¿qué resulta verdaderamente relevante para ellos?
2. Diseño de propuestas de valor compartido
Concebir proyectos, iniciativas, servicios, experiencias o espacios de colaboración que respondan a intereses reales y expresen la identidad institucional.
Pregunta rectora: ¿qué podemos ofrecer que justifique el acercamiento?
3. Activación de acciones convocantes
Poner en marcha iniciativas capaces de suscitar curiosidad, identificación, experiencia directa y deseo de participación.
Pregunta rectora: ¿qué experiencia concreta puede motivar a las personas a acercarse?
4. Facilitación del descubrimiento
Crear condiciones para que los públicos conozcan las iniciativas, accedan a información relevante, encuentren vías de contacto y compartan sus experiencias.
Pregunta rectora: ¿cómo facilitamos que quienes tienen interés puedan encontrarnos?
5. Vinculación y participación
Transformar el interés inicial en oportunidades concretas de interacción, colaboración, pertenencia y construcción conjunta.
Pregunta rectora: ¿qué posibilidades reales de involucramiento ofrecemos?
6. Evaluación y aprendizaje relacional
Medir el interés generado, la calidad de las interacciones, la participación efectiva, la confianza y la continuidad de los vínculos; utilizar los resultados para mejorar las iniciativas.
Pregunta rectora: ¿qué relaciones hemos logrado construir y cómo podemos fortalecerlas?
Estas etapas no deben interpretarse como un embudo rígido. Las relaciones entre las organizaciones y sus públicos son dinámicas: las personas pueden incorporarse en diferentes momentos, modificar sus intereses, participar en más de una iniciativa o convertirse en promotoras espontáneas de un proyecto.
El modelo debe permitir esos recorridos múltiples, sin reducir toda relación a una secuencia lineal de captación y conversión.
7. El papel de la comunicación en el paradigma de atracción
Un aspecto que conviene precisar es que las Relaciones Públicas de Atracción no prescinden de los medios, los mensajes ni las acciones de difusión. Lo que hacen es subordinar su empleo a una estrategia de vinculación más amplia.
La comunicación puede cumplir, al menos, cuatro funciones:
- Revelar: dar a conocer iniciativas que podrían resultar relevantes para determinados públicos.
- Explicar: aportar información que permita comprender su sentido, alcance y beneficios potenciales.
- Conectar: facilitar el contacto entre las personas interesadas, los responsables de las iniciativas y otros participantes.
- Amplificar: favorecer que las experiencias y los resultados circulen a través de recomendaciones, conversaciones, comunidades y redes.
Esta última función merece una consideración especial. Cuando una iniciativa produce una experiencia valiosa, quienes participan pueden convertirse en agentes de difusión de esa experiencia. La recomendación deja de depender exclusivamente de la organización y comienza a circular mediante las relaciones sociales de sus propios públicos.
Sin embargo, la recomendación espontánea no puede garantizarse ni debe confundirse con una campaña encubierta de promoción. Para que constituya un resultado consistente, debe apoyarse en experiencias genuinas y en relaciones transparentes.
Por otra parte, una estrategia de atracción no es necesariamente digital. Puede desarrollarse mediante actividades presenciales, programas comunitarios, proyectos científicos, experiencias culturales, iniciativas de sostenibilidad, encuentros profesionales o espacios de participación ciudadana. Los entornos digitales pueden facilitar el descubrimiento, la interacción y la continuidad, pero no constituyen la esencia del paradigma.
La esencia de las RPA no reside en el canal utilizado, sino en la capacidad de la organización de generar motivos legítimos para que sus públicos quieran acercarse.
Ejemplos de aplicación en diferentes ámbitos:
Universidades e instituciones educativas
En lugar de limitarse a difundir sus propuestas académicas, pueden desarrollar laboratorios abiertos, desafíos de innovación, encuentros de investigación y proyectos con empresas o comunidades. La institución atrae cuando permite experimentar el valor de su conocimiento y participar de su producción.
Empresas
En lugar de comunicar reiteradamente su compromiso social, pueden promover proyectos ambientales, iniciativas de desarrollo local o programas de innovación abierta en los que, empleados, clientes, proveedores y comunidades encuentren oportunidades reales de participación.
Asociaciones y organizaciones profesionales
En lugar de depender exclusivamente de campañas de afiliación, pueden ofrecer comunidades de práctica, espacios de mentoría, investigaciones compartidas, formación colaborativa y proyectos que permitan a los profesionales experimentar el valor de pertenecer a la institución.
Instituciones públicas y organizaciones culturales
En lugar de limitarse a promocionar sus actividades, pueden crear experiencias culturales participativas, consultas ciudadanas, programas de preservación patrimonial o iniciativas territoriales que conviertan a los habitantes en protagonistas.
En todos estos casos, la lógica es semejante: la organización no solicita adhesión como primer movimiento, sino que crea una oportunidad valiosa para que la adhesión pueda surgir de una experiencia concreta.
Cómo evaluar la eficacia de las RPA
Si las Relaciones Públicas de Atracción aspiran a consolidarse como un enfoque estratégico, necesitan superar la evaluación basada exclusivamente en indicadores de exposición.
Las visualizaciones, las impresiones, el alcance y las menciones pueden aportar información, pero no demuestran por sí mismos que una organización haya despertado interés genuino ni que haya construido relaciones significativas.
Consideremos cinco dimensiones de evaluación:
| Dimensión | Indicadores posibles |
| Atracción | Consultas espontáneas, visitas voluntarias a iniciativas, solicitudes de información y participación no inducida. |
| Interés | Tiempo dedicado a experiencias, consultas posteriores, exploración de propuestas y asistencia efectiva. |
| Vinculación | Calidad de las interacciones, confianza percibida, reciprocidad y continuidad del contacto. |
| Participación | Incorporación de colaboradores, aportes de los públicos, iniciativas conjuntas y contribuciones verificables. |
| Sostenibilidad relacional | Reincidencia voluntaria, permanencia, recomendaciones espontáneas, alianzas sostenidas y continuidad de los proyectos. |
La evaluación debe combinar indicadores cuantitativos y cualitativos. Por ejemplo, un incremento en las inscripciones a una actividad puede indicar interés, pero las entrevistas posteriores permitirán comprender por qué las personas se acercaron, qué valor encontraron y qué las motivaría a continuar vinculadas.
También conviene distinguir entre correlación y causalidad: que una iniciativa atractiva coincida con un incremento de participación no demuestra, por sí solo, que haya sido su única causa.
Un sistema de evaluación sólido permitirá identificar qué acciones producen visibilidad, cuáles generan interés y cuáles consiguen transformar ese interés en relaciones duraderas.
Límites y condiciones éticas del paradigma
La atracción no debe convertirse en una nueva denominación para la persuasión tradicional. Una organización puede desarrollar una propuesta aparentemente participativa con el único objetivo de obtener adhesiones, utilizar información personal de manera invasiva o simular una apertura que no existe en la práctica.
Para evitar esa contradicción, las RPA deberían sustentarse en cuatro principios:
- Autenticidad: las promesas deben guardar correspondencia con las acciones y capacidades reales de la organización.
- Transparencia: los propósitos, las condiciones de participación y los intereses institucionales deben ser comprensibles.
- Autonomía: las personas deben conservar la libertad de acercarse, participar, cuestionar o retirarse.
- Reciprocidad: la organización debe estar dispuesta a escuchar, aprender y, cuando corresponda, modificar sus decisiones a partir de las contribuciones de sus públicos.
Estos principios permiten distinguir entre atraer y manipular. La primera práctica crea condiciones para un encuentro voluntario; la segunda busca orientar la conducta ajena mediante mecanismos que pueden ocultar intenciones o limitar la autonomía.
Existe, además, una precaución estratégica: no todos los públicos necesitan ser atraídos hacia la organización. En determinadas circunstancias, la responsabilidad de las Relaciones Públicas consiste en informar activamente, advertir sobre un riesgo, responder ante una crisis o comunicar decisiones que afectan a personas que no han solicitado ese contacto.
Por lo tanto, las RPA no deberían reemplazar universalmente a las acciones push.
La propuesta más consistente es concebirlas como un cambio de orientación estratégica: la atracción y la participación pasan a ocupar un lugar prioritario allí donde el objetivo es construir relaciones, sin excluir la comunicación directa cuando las circunstancias la requieren.
Síntesis conceptual: la organización como espacio de convocatoria
La principal contribución potencial de las Relaciones Públicas de Atracción es proponer una forma diferente de comprender la capacidad de convocatoria de las organizaciones.
Una institución no se vuelve atractiva solamente porque sabe comunicar lo que hace. Se vuelve atractiva cuando sus acciones expresan un propósito reconocible, ofrecen valor a sus públicos y habilitan formas de participación que estos consideran significativas.
En ese proceso, la comunicación deja de ser un recurso destinado exclusivamente a captar atención y se convierte en una infraestructura relacional: permite descubrir oportunidades, comprender propuestas, establecer contactos, compartir experiencias y sostener vínculos.
El público, por su parte, deja de ser considerado únicamente como destinatario de mensajes. Puede transformarse en participante, colaborador, interlocutor, promotor o co-creador de las iniciativas institucionales.
El desafío profesional consiste, entonces, en diseñar organizaciones que no dependan exclusivamente de su capacidad de hacerse escuchar, sino que desarrollen una capacidad genuina de convocar.
Una formulación que podría sintetizar la propuesta es la siguiente:
Las Relaciones Públicas de Atracción representan un enfoque estratégico orientado a transformar la capacidad de comunicar de una organización en capacidad de convocatoria, mediante la creación de iniciativas, experiencias y oportunidades de participación que despierten el interés voluntario de sus públicos y favorezcan la construcción de relaciones basadas en la confianza, la identificación y el valor compartido.
Su premisa fundamental sostiene que una organización no debe limitarse a competir por la atención de las personas: debe generar motivos legítimos para que estas deseen acercarse, involucrarse y contribuir a sus proyectos.
Referencias bibliográficas
– Alemán Ariza, E. (2023). Inbound marketing como herramienta estratégica en las relaciones públicas. Centros: Revista Científica Universitaria, 12(1), 135–153.
– Grunig, J. E., & Hunt, T. (1984). Managing public relations. Holt, Rinehart and Winston.
– Halligan, B., & Shah, D. (2014). Inbound marketing: Attract, engage, and delight customers online (2nd ed.). Wiley.
– Kent, M. L., & Taylor, M. (2002). Toward a dialogic theory of public relations. Public Relations Review, 28(1), 21–37
– Ledingham, J. A. (2003). Explicating relationship management as a general theory of public relations. Journal of Public Relations Research, 15(2), 181–198.
Autor:

Antonio Ezequiel Di Génova
Móvil: +54 911 55 95 95 11
info@antoniodigenova.com
- Magíster en Neurocomunicación (ESCO Universitas – Universidad Católica de Murcia – España)
- Magíster en Comunicación Corporativa, Protocolo y Asesoría de Imagen (IMEP -España)
- Licenciado en Relaciones Públicas (Universidad J. F. Kennedy – Argentina)
- Posgrado en Identidad e Imagen Institucional (Universidad de Belgrano – Argentina)
- Presidente de REDIRP (Red Iberoamericana de Profesionales en Relaciones Públicas).
- Rector del Instituto Latinoamericano de Comunicación Estratégica.
- Editor del Portal de Relaciones Públicas “RedRRPP”
- CEO de Antonio Di Génova Group. Consultoría Integral de Relaciones Públicas. Prensa, Organización de Eventos, Comunicación y Marketing Digital.
- Profesor de Grado en la Universidad de Belgrano – Argentina.
- Profesor de la Escuela de Capacitación y Negocios de la UNLaM – Universidad Nacional de la Matanza – Argentina.
- Profesor de Posgrado en la UNLP – Universidad Nacional de la Plata – Argentina.
- Organizador de la Cumbre Latinoamericana de Relaciones Públicas y Comunicación Estratégica y del Simposio Internacional de Relaciones Públicas Internas y Externas.
- Disertante en numerosos Congresos & Convenciones Nacionales e Internacionales.
- Autor de los siguientes libros:
- Manual de Relaciones Públicas e Institucionales (1°, 2° y 3° edición); Global PR; Ceremonial Empresarial (1° y 2° edicion); Organización Integral de Eventos; Organización de Congresos y Convenciones; Estrategias de Relaciones Públicas para la prevención y manejo de Crisis; GESCOM: Gestión Integrada de Relaciones Públicas, Eventos y Protocolo; Oratoria Neuroexperiencial y Comunicación.
